Chicas de portada: fama rápida y fugaz

Vivimos en un mundo que se ha regido por mucho tiempo por la dictadura de la imagen, y aunque cada vez se dan más pasos para intentar que esto no sea así, la verdad es que todavía queda mucho camino por recorrer. La moda, la música, el cine, incluso la literatura, son artes que también se han visto influenciadas por este principio, y es que es un hecho que una buena apariencia física, según los estándares del momento, siempre consiguen presentar y vender mejor un producto, hablando en términos comerciales, pero sin duda también artísticos. Y aquellos afortunados que han sido dotados por la naturaleza de belleza y atractivo, realmente ver cómo se les abren muchas puertas, y más rápido que a los demás.

Porque, ¿qué estarías dispuesto a hacer por ser famoso? Bueno, así dicho la gente suele encontrar diez mil cosas que no estaría dispuesta a hacer, en plan digno e incluso mojigato; pero la realidad es que hay muchas fronteras que se traspasarían para conseguir la fama, incluso las éticas y morales. Y es más, incluso las razonables para la propia seguridad, porque ¿a muchos de vosotros se os ocurriría utilizar un león para hacerse fotos eróticas, y así conseguir seguidores en las redes sociales? Esto es cuando menos de descerebrados, por no hablar de alguna que otra ley o decreto que seguramente también habrán infringido; pero que rápidamente la pareja que lo hizo se volvió célebre de un momento a otro, eso no hay quién lo dude.

Pero sin llegar a esos extremos que realmente ponen en peligro la vida, y no es precisamente amable con los animales tampoco, lo cierto es que la fama te llega mucho más fácilmente si posees belleza; para colmo, si eres mujer, si eres joven, y si eres hermosa, tienes todas las probabilidades para convertirte en una celebridad solamente usando tu cuerpo. Hay un millón de ejemplos de eso, no intento ser machista, ni menospreciar al género femenino, porque la cuestión es: ¿podemos fiarnos de esa popularidad, puesto que está asentada en algo tan efímero como la belleza física? Modelos que han llegado a lo más alto, de las que no dejaba de hablarse ni un sólo día, han quedado relegadas al olvido poco tiempo después de que dejaran las pasarelas, o cualesquiera que fuera la actividad que realizaban. Así pues, ¿es ese el camino a seguir?

Nada mejor que una modelo que se convierte en la musa de un artista, como un pintor, un escultor, y también un fotógrafo. Nadie mejor puede ver la belleza exterior de una mujer hermosa que uno de estos artistas, ni llevarlas más rápido a la fama. Pero, ¿y si hablamos de la pornografía? Las fotos porno de chicas amateur copan las webs para adultos, pensando en que son atractivas y pueden hacer que muchos tíos se pongan cachondos y babeen ante sus imágenes; antes de ellas, numerosas modelos profesionales han hecho también sus pinitos en la fotografía erótica o directamente pornográfica. Y a pesar de que somos muchos los que estamos enganchados al porno online, ¿seríamos capaces de recordar a alguna de ellas si volviéramos a verlas después de pasar un tiempo desaparecidas? Yo personalmente lo dudo.

La vida sería muy triste sin las imágenes de esas guapas mujeres, esa es la verdad, sobre todo para nosotros los hombres. Pero si hay muchas de ellas, sobre todo si son chicas jovencitas, pensando en seguir el camino del modelaje, sobre todo el que tiene que ver con el erotismo y la sexualidad, tiene algunas cuestiones en las que pensar. Primero al inicio, cuando saben que tendrán que enfrentarse a un montón de prejuicios antes de poder decir libremente a lo que se dedican, y de gente cercana incluso. Pero después, cuando lleven un tiempo, tendrán que hacer balance y tener presente qué quieren conseguir en un futuro; porque la fama de una chica que sale en una portada es inmediata, pero su efecto no es demasiado perdurable, y si sus luchas iniciales han sido muchas, y solamente por esa razón, quizá encuentren que realmente no les ha merecido la pena.

Los inicios de la fotografía erótica

La historia de la fotografía erótica es paralela a la historia de la fotografía misma. La fotografía erótica ha sido una industria próspera, un objetivo de la censura, la base de las prácticas publicitarias y la base de la industria del porno contemporáneo.

La invención de Louis-Jacques-Mandé Daguerre (1789-1851) en 1839 del daguerrotipo, un proceso fotográfico que utiliza placas de metal, permitió la práctica de fotografiar modelos desnudos que los pintores utilizaban como base para sus pinturas. Los daguerrotipos eran mucho más nítidos, más detallados y más permanentes que cualquier proceso fotográfico anterior. Los modelos desnudos fueron fotografiados en la multitud de poses convencionales que constituían el vocabulario de la pintura clásica que aún dominaba la producción artística de la época. Tal pose académica era artificial y formal, ofreciendo gestos que a menudo representaban alegorías y tropos de la mitología clásica. Esta fotografía de desnudos, que se practicaba principalmente en París, también se utilizó para estudios anatómicos, por lo que las poses de los modelos también se organizaron para demostrar partes particulares de anatomías.

Desde el principio, estas fotografías de desnudos también fueron adquiridas por coleccionistas adinerados que no eran artistas en ejercicio, sino que deseaban las fotografías como objetos eróticos. Los fotógrafos que participaron en la fotografía de desnudos estaban dispuestos a participar en esta lucrativa actividad secundaria. Sin embargo, los daguerrotipos no eran una tecnología ideal para el negocio de producir fotografías para la venta porque solo podían reproducirse mediante una nueva fotografía. E inventor británico William Fox Talbot (1800–1877) mejoró la posibilidad de reproducción masiva al inventar el proceso de calotipo, que usaba imágenes negativas como base para la producción de múltiples copias. Los fotógrafos parisinos de desnudos académicos rápidamente adoptaron este proceso y comenzaron el negocio más completo de producir fotografías de desnudos, todavía aparentemente para uso artístico pero creciendo rápidamente como un negocio de erotismo ilícito. El número de estudios fotográficos aumentó de unos trece a más de cuatrocientos en París entre los años 1841 y 1860. En 1853, la Société Photographique, por ejemplo, abrió un estudio que fotografiaba, imprimía y distribuía fotografías de desnudos a gran escala. proporcionando el modelo de fotografía pornográfica que todavía existe a principios del siglo XXI.

Desde 1840 hasta 1860, circularon fotografías de desnudos en París sin mucha interferencia del gobierno. Las fotografías de modelos desnudas posando para artistas o modelando ropa interior se vendían en lo que eran esencialmente tiendas de pornografía vinculadas a los estudios de producción, las librerías y se exportaban a Gran Bretaña y Estados Unidos en sets. La mayoría de las fotografías de 1841 a 1860 que aún existen provienen de las colecciones conservadas de conocedores del erotismo que recopilaron fotografías y postales por miles.

A fines de la década de 1850, la fotografía de desnudos comenzó a romper con el modelo académico en general para volverse más abiertamente erótica. Las poses académicas comenzaron a desaparecer en favor de poses más realistas, naturales y abiertamente eróticas. El fondo desnudo y el pedestal de las tomas de estudio académicas fueron reemplazados por muebles, cortinas, esculturas y drapeados estratégicos, así como por prendas de vestir fetichistas como zapatos, medias y lencería. Al mismo tiempo, los gobiernos comenzaron a procesar a los productores de pornografía, lo que llevó al negocio a la clandestinidad.

Inmediatamente antes de la Primera Guerra Mundial, las costumbres en París se relajaron lo suficiente como para que los artistas comenzaran a aparecer parcialmente desnudos en los clubes nocturnos parisinos. Las editoriales fotográficas de las librerías sobrevivieron a la censura anterior y compitieron entre sí en París, multiplicando las revistas artísticas, las revistas etnográficas y otros medios de publicación de colecciones de fotografías de desnudos.

La fotografía erótica más contemporánea se divide entre la fotografía erótica de revistas para hombres (y algunas de mujeres) y la práctica de la fotografía de retratos de fotógrafos de arte estadounidenses como Robert Mapplethorpe (1946-1989), Annie Leibovitz(n. 1949), Joel-Peter Witkin (n. 1939) y Herb Ritts (1952-2002), y el francés Gilles Berquet (n. 1956) y el checoslovaco Jan Saudek (n. 1935).

Orígenes del arte de la fotografía

El científico británico Sir John Herschel concibió la palabra fotografía en 1839. Fotografía proviene de las palabras griegas phos , que significa «luz» y graphê , que significa «dibujo» o «escritura», por lo que el término significa literalmente » dibujar con luz «. La fotografía une la ciencia de la óptica con la de la química. El proceso implica el uso de luz para formar una imagen (óptica) y permite que la imagen se registre permanentemente en una superficie fotosensible o sensible a la luz (química).

Antes de la invención de la cámara, había muchas formas de grabar cosas visualmente: pintura, dibujo, grabado y escultura son solo algunas. Más específicamente relacionado con las cámaras que conocemos hoy en día estaba algo llamado cámara oscura . Antes de la invención de la fotografía a principios del siglo XIX, los artistas, científicos, arquitectos y otros utilizaban herramientas, como la cámara oscura, para ayudarlos a crear imágenes que fueran réplicas muy precisas y casi exactas del mundo que los rodeaba.

A principios del siglo XIX, varios científicos e inventores estaban experimentando con sustancias químicas sensibles a la luz. En otras palabras, estos son productos químicos que cambian su estructura en presencia de luz. Estos inventores buscaban formas de hacer una imagen fija (permanente). En las décadas de 1820 y 1830, se dieron varios pasos importantes hacia lo que ahora conocemos como fotografía. 

En Francia, Nicéphore Niépce tomó la primera imagen permanente en 1826. Necesitó un tiempo de exposición muy largo. Este es el período de tiempo que la superficie sensible a la luz debe está en contacto con (o expuesta) a la luz. En la década de 1830, en Gran Bretaña, Henry Fox Talbot estaba trabajando para encontrar una combinación de sustancias químicas que reaccionaran más rápidamente a la luz. Mientras tanto, en este momento en Francia, Louis Daguerre creó el daguerrotipo. La «cámara daguerrotipo» generalmente se considera la primera versión de lo que ahora consideramos una cámara. Esta invención despegó en lugares de todo el mundo, incluido Estados Unidos.

En 1888 aparece la primera cámara Kodak; tiene un rollo de papel de 20 pies, que puede producir cien imágenes circulares de 2,5 pulgadas de diámetro. En 1900 se presenta la cámara de rollo de película Kodak Brownie, que se vuelve muy popular. En 1907 aparece la primera película comercial en color, con las planchas Autochrome, fabricadas en Francia. En 1914 Oskar Barnack, alemán, desarrolla una cámara con el moderno marco de 24×36 mm y una película de 35 mm con sprocketed.