Revista Foto
Qué hay de nuevo (INDUSTRIA)
SD15: la diferencia está en el sensor
(22_02_2010. Editor).- El hecho diferencial entre Sigma y todos sus competidores de campanillas está en el tipo de sensor que usan las cámaras de la marca; también las compactas, como hemos visto con la DP2. Hablamos del mítico Foveon, el sensor de tres capas que Sigma incorpora en exclusiva en las cámaras de la marca.
Como es bien conocido de nuestros lectores, mientras los sensores convencionales incorporan un mosaico con los tres filtros de color -rojo, verde y azul, sobre una misma superficie en la que están alojados los pocitos en los que inciden los millones de rayos de luz correspondientes al color que deja pasar el filtro correspondiente, el Foveon X3 presenta una estructura similar a la de la película fotográfica, con tres capas superpuestas, sensible cada una de ellas individualmente a las respectivas longitudes de onda de los colores básicos o fundamentales.
De este modo, a l no estar los píxeles no sólo no revueltos, sino tampoco juntos, las cámaras Sigma se salvan del problema de la interpolación, la mezcolanza nunca deseada de píxeles.
Destaca en la SD 15 un nuevo look de diseño más estilizado que en los modelos precedentes. El sistema de menús es más intuitivo, sin por ello dejar de ser una máquina profesional. Admite tarjetas SD al lado de las Compactfash. Incorpora un monitor de 76,2 mm de diagonal [¿por qué seguirá empeñada la industria en hablarnos en pulgadas -3 en este caso-?].
La SD 9mplía la capacidad de disparo en crudo RAW hasta 21 imágenes consecutivas a 3 fotogramas por segundo (fps). El sistema autofoco dispone de cinco puntos de ajuste: centro, arriba, abajo, derecha e izquierda. El sistema de medición matricial se lleva a cabo sobre una plantilla de 77 segmentos.
El pentaprisma es de vidrio óptico y ofrece una cobertura del 98 por 100 del campo de imagen. Sigma ha mejorado el obturador, que dispara hasta 1/4000 de segundo, reduce la tendencia a la emisión de motas de polvo hacia el sensor y supera, según el fabricante, los 100.000 ciclos sin problemas.
La guerra al polvo la remata un filtro multirrevestido sellado contra el polvo, que el usuario puede manipular. La cámara incorpora un procesador mejorado Sigma Pro 4.0 de conversión de datos de color a digital. El procesador de imagen True II mejora la gestión de imagen con el nuevo sensor de 14 megapíxeles.
El nuevo modelo amplía a los índices ISO 50 por abajo e ISO 3200 por arriba la gama de sensibilidades [evítese el palabro “rango”, macarrónica traducción del inglés range, que nada tiene que ver con la categoría de una persona, el nivel de una ley o el escalafón en el ejército].
La resolución del sensor es de 2.652 x 1.768 píxeles en cada una de sus tres capas y el tamaño, 13,8 x 20,7 mm. No es el tamaño full frame de fotograma completo 24 x 36 mm, pero los usuarios de la marca, entre los que se encuentran los profesionales más exigentes con la calidad final, no lo echan en falta.
De entrada, la montura Sigma es única y exclusiva de la marca para sus modelos réflex digitales. No hay, pues, objetivos antiguos que poder aprovechar. Y de otro lado, las medidas en Foveon X3... se multiplican por tres, con lo que el pequeño formato del sensor viene convertir de hecho a la cámara en una máquina de formato medio perfectamente manejable como las réflex de 35 mm de toda la vida.
Someterla a prueba la “niña bonita” del fabricante de objetivos que hace las cámaras vuyos sensores que más se parecen a la película seguro que va ser, a fuer de necesario y oportuno, un placer.