Revista Foto
Concurso Fotográfico FOTO/SIGMA - Angular
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el mundo en un pañuelo
Carlos Elvira - Primer premio - 2003
El marquito de diapositivas vacío sostenido a menos de cinco centímetros del ojo. He ahí el "reino" gran angular, territorio de las focales cortas con un ensanchado ángulo de campo. Este tipo de ópticas merecerían ser consideradas, en determinadas situaciones y tomas, objetivos "subjetivos", por las características tan peculiares de las fotografías "totales" que nos permiten tomar, así como por las posibilidades fotográficas que ofrecen.
del "ojo de pez" al angular normal
Se trata, sin lugar a dudas, del conjunto de objetivos más segmentado y con mayores diferencias entre ellos de los que hemos visto hasta el momento. Desde los "ojo de pez" hasta el 35mm (focal típica de reportaje), los ángulos visuales varian entre los "escandalosos" 180 grados de los primeros y los razonables 63 grados de los segundos.
usar... sin abusar
En todos los casos, son objetivos que exigen una adaptación en su uso por parte del fotógrafo, pues se corre el riesgo de abusar de sus peculiaridades. Cuando uno se asoma al visor de una cámara con un objetivo gran angular extremo, tiende a dejarse impresionar por las sorprendentes características de la imagen que ofrecen, pero se corre el riesgo de que éstas asuman por sí solas el protagonismo de la fotografía, en detrimento del contenido de la imagen.
"filosofía" gran angular"
Ya hemos dicho que el gran angular, en cual quiera de sus variantes, tiene unos usos específicos, y sobre todo su propia "filosofía" fotográfica. La característica definitoria de los gran angulares es que permiten incluir una gran cantidad de información en el foto g rama. Cosa que puede resultar, en muchas ocasiones, un arma de doble filo, porque si bien es cierto que presentan ventajas (permiten que nos acerquemos notablemente al motivo, gracias al amplio ángulo visual que ofrecen), también pueden suponer un inconveniente, e incluso un "peligro", pues tienden a ofrecer imágenes complejas, con un gran número de posibles puntos de interés, que pueden provocar la dispersión de la lectura.
el "secreto": jugar con los planos
Utilizar bien un gran angular no es tarea fácil. Hay que intentar huir de las representaciones planas, en las que la mayoría de los elementos se encuentran a la misma distancia del objetivo y por lo tanto a idéntica escala. Da mejores resultados jugar con los planos, situando los motivos a diferentes distancias. También se puede buscar un elemento principal enfatizando el primer plano al separarlo del fondo, situando planos intermedios, variando las perspectivas... Las posibilidades son casi ilimitadas. Sólo hay que buscarlas.